domingo, 25 de noviembre de 2012

No lo abandones...


Recuerdo que fue ya hace mucho tiempo y que en aquel entonces yo era muy feliz con mi mamá, recuerdo a mis hermanitos peleándose por comer y todos los que nos veían decían que estábamos muy bonitos. No recuerdo exactamente como acabo tan rápido mi infancia, lo que sí recuerdo es la crueldad de Arturo. Él fue quien me separó de mi madre y me dio a una familia.

Al principio me consentían mucho demasiado diría yo, era el bebe de la casa aunque mis nuevos hermanitos eran muy latosos, pero no me importaba si iba a estar con alguien que me quisiera incondicionalmente; no me importarían la maldades que me llegaran a hacer. El día menos esperado yo ya debía tener 7 u 8 anos mi nueva familia me llevo a dar la vuelta, nos alejamos mucho de casa y d los lugares que yo conocía... Después de 15 minutos viajando mi familia abrió la puerta del carro y me bajó.

Yo como un buen hijo bajé, y me quedé ahí esperando a que regresaran, porque yo sabía que regresarían por mí o... Eso pensé. Yo moría de hambre y para colmo comenzó a llover, me refugié debajo de un alto techo y seguía viendo a los carros pasar, ninguno era el de mi familia yo creo que a ellos se les olvido pasa por mi o quizás no recordaban donde me habían dejado.

Aquel día fue cuando empezó mi vida de aventurero lo primero q hice ese día fue buscar comida y probé algunas veces las cosas más horrorosas que uno pudiera probar y otras las cosas más exquisitas que en tu ida probarías. Muchas veces otras personas me corrían por estar rompiendo sus bolsas de basura otras me regalaban comida, recuerdo bien que también fue mi primera vez con alguien y quizás muchos hubieran querido estar en mi lugar pues que mejor que tu primera vez con una perra sea en orgia, aunque sinceramente yo creía en el romanticismo que pasaban en la caja mágica. Pero en fin, que más se puede pedir. Conocí a muchos amigos muy geniales y otros no tanto, estaba Cristóbal el provenía de una casa rica pero un día se escapo por unirse a los vagabundos, estaba Nancy que le paso como a mí un día de la nada la sacaron de la casa y también conocí a Tamara que era como una leyenda porque tenía aventuras fascinantes aunque algunas no parecían muy reales de todos modos yo la quería mucho… hasta que un terrible accidente nos la arrebato

Después de un tiempo viviendo aquella vida sin control, tuve un accidente; sin darme cuenta un dia un carro me pegó en mi pata y ahora me duele mucho, no sangra, no tengo un moretón pero si me duele mucho. No quisiera ser como Max que él tiene una pata llena de ulceras o como Beto que poco a poco la piel se le cae y sabemos que va a morir pues ya está quedando loco. Solo esperaba que no fuera nada serio. Un día, recuerdo perfectamente que era la primera noche tan helada que temblaba, yo dormía tranquilamente cuando sentí que algo apretaba mi cuello… ¡no!, ¿era posible? Esa señora que se llevaba a los perros en una camioneta estaba viniendo ahora por mi… pero ¿porque? Me llevaron a un lugar donde me encerraron en una reja la señora del carro me hablaba muy dulcemente pero me volvió a poner esa cosa y me jalaba. Yo me resistía pero no podía esa cosa me estaba asfixiando, deje que me llevara a donde quería en fin no me importaría ya lo que pase conmigo.

La señora me subió a una mesa de metal y un señor con bata blanca me seguía hablando dulcemente pude ver alrededor una enfermera que era linda y también me hablaba bonito así que pensé en confiar en esas personas, el doctor tomo mi pata y al ver mi reacción la dejo así que me bajaron, yo pensaba diablos la regué quizás esa persona quería ayudarme, recuerdo que ese día no sabía muy bien lo que pasaba porque me bañaron y me dieron alimento ¡por fin croqueta en un plato! me sentía feliz ¡muy feliz! al día siguiente me despertaron tempranito y me raparon una parte de mi patita y me inyectaron; lo demás no lo recuerdo pues me dormí pero cuando desperté la sorpresa más grande mi patita tenía un vendaje y  ya no me dolía pero aun no la podía mover completamente .

Después de un tiempo me cambiaron de jaula y me dejaron ahí claro me daban alimento, me sacaban a pasear pero lo extraño es que estaban más perros en jaulas continuas y que entraban y salían personas a cada rato. Un día llego una señora ya mayor entendí que estaba triste pues su antiguo perro se murió empezó a ver las jaulas y al verme me señaló yo asustado no sabía que pensar. Me sacaron y me llevó a su casa… al principio estaba asustado pero ahora soy muy feliz con mi nueva ama, aunque hace poco me llevo al veterinario y dijeron que tengo cáncer… pero no me importa morirme ahora ya que sé que siempre estará a mi lado esta una nueva persona que me quiere tal y como soy y sobre todo que me salvó de donde otras personas me dejaron